Querida Anna:

Recibe un abrazo y un saludo muy especial en el amor de nuestro Señor Jesucristo.

Al concluir el tiempo que estuviste compartiendo con nosotros en la República Dominicana, quiero expresarte personalmente cuánto agradezco al Señor por habernos permitido conocerte, compartir contigo y, sobre todo, ver de cerca tu corazón y tu disposición para servirle.

Durante esas semanas pudimos apreciar tu vocación, tus dones y ese deseo genuino de ponerlos al servicio de Dios y de los demás. Ha sido muy grato ver cómo te has integrado y conocer un poco más aquello que el Señor ha puesto en tu corazón.

Por eso quiero que sepas que existe en nosotros un verdadero anhelo y una gran expectativa de que puedas regresar a nuestro país lo más pronto posible, conforme el Señor abra las puertas, provea lo necesario y así lo permita. Nos alegraría mucho volver a tenerte entre nosotros y poder verte desarrollando aquí el llamado y los dones que Dios te ha dado.

Precisamente, a raíz de las conversaciones que hemos tenido y de lo que hemos podido observar durante tu estadía, veo varias áreas muy concretas en las que considero que podrías servir y ser de mucha bendición.

En primer lugar, en la Fundación Hogar Betesda (Orfanato), colaborando con el cuidado y bienestar de nuestros niños, tanto en el aspecto espiritual como en el físico.

También podrías acompañarnos en los operativos de servicio comunitario que realizamos con bastante frecuencia y mediante los cuales tenemos la oportunidad de servir a muchas personas y familias.

Otra área muy especial sería el discipulado de nuestros jóvenes y adolescentes, caminando junto a ellos, escuchándolos, enseñándoles y ayudándolos a crecer en su relación con Cristo.

Asimismo, veo una hermosa oportunidad de servicio en el ministerio de Escuela Dominical y evangelismo, apoyando la enseñanza bíblica en las diferentes iglesias y comunidades donde estamos trabajando, incluyendo Iglesia Bautista De La Gracias en Pica piedra, Autovía y nuestra iglesia, además de colaborar en el evangelismo personal relacionado con la nueva iglesia que estamos procurando implementar en Bayahibe.

Anna, son muchas las posibilidades de servicio, pero por encima de todas ellas nuestro deseo es que sea el Señor quien dirija cada paso. No queremos adelantarnos a Sus planes, sino caminar conforme Él vaya abriendo las puertas y confirmando Su voluntad para tu vida.

Quiero que sepas que estaremos orando por ti, para que Dios te dé claridad, confirme Su propósito, provea todo aquello que necesites y prepare el camino. Nosotros esperamos con mucha ilusión y gozo tu pronta venida nuevamente a la República Dominicana, si así el Señor lo permite.

También quiero pedirte que lleves de mi parte un saludo muy afectuoso a tus padres y a toda tu familia. De igual manera, extiende mi saludo y mi gratitud a los pastores de tu iglesia. Valoramos mucho a quienes han acompañado tu crecimiento espiritual y han

sido parte de la formación de ese corazón dispuesto a servir que hemos podido conocer durante este tiempo.

Anna, ha sido una bendición tenerte entre nosotros. Que el Señor te guarde, te fortalezca y continúe guiando tu vida. Esperamos, si Él así lo dispone, volver a recibirte muy pronto y seguir sirviendo juntos para Su gloria.

Con mucho afecto en Cristo,

Ramon Castro

Pastor de Iglesia Bautista La Romana

República Dominicana